|
La población frutícola actual en Colombia, para las 43 principales frutas de cultivos permanentes es de 177.001 ha, sin tener en cuenta el banano, con un incremento promedio anual del 8 por ciento. Paralelo a la producción frutícola, ha venido desarrollándose la actividad viverista, la cual soporta las necesidades de material de propagación, para siembras nuevas, resiembras y, renovaciones normales que se presentan cada año. Bajo esta misma actividad, se encuentran actualmente más de 200 viveros registrados ante el Ministerio de Agricultura, utilizando diversas metodologías de propagación y por lo tanto ofreciendo diversas calidades de producto al fruticultor.
La producción de plantulas frutales, ha resultado ser una actividad de alta trascendencia en el desarrollo de la fruticultura colombiana, ya que, de la calidad del material vegetal producido, depende gran parte el éxito de un proyecto frutícola. Tanto los aspectos fitosanitarios, como genéticos, son de vital importancia para lograr un producto con características optimas para ser llevado a campo; sin embargo, esto debe ir sumado a una serie de practicas agrícolas adecuadas que garanticen un alto porcentaje de prendimiento en el huerto recién establecido, evitando así perdidas que, en algunos casos, han alcanzado hasta un 50 por ciento y que se relacionan principalmente con aplicaciones inapropiadas, daños físicos y errores en el transplante. El objetivo de este boletín, es presentar a los fruticultores, las pautas básicas a tener en cuenta en el establecimiento de material vegetal de propagación de frutales, de forma que se convierta en una guía práctica para las labores de transplante y de mantenimiento post-siembra.
|